INFILTRACIONES
El envejecimiento de la piel se caracteriza por dos tipos de síntomas que aparecen a la vez:
- Deterioro de las capas superficiales: Manchas y arrugas finas.
- Deterioro de los tejidos: Arrugas profundas y flacidez.
Las infiltraciones contribuyen a recuperar la estructura y elasticidad de la piel , pues potencian la hidratación de la piel y actúan como voluminadores naturales, de forma progresiva y sin necesidad de someterse a cirugía convencional.
El producto infiltrado (ácido hialurónico, toxina botulímica, etc..) se inyecta en la dermis con pequeñas infiltraciones en varias sesiones ( más o menos tres como promedio) hasta obtener el resultado deseado.
Se puede realizar sesiones de infiltración en las siguientes zonas:
- Pómulos
- Marcas paranasales
- Surcos nasogenianos
- Mentón
- Labios
- Frente
Este tratamiento está especialmente indicado para aumentar volumen y rellenar pequeñas arrugas y surcos.
La aplicación se realiza con distintas técnicas:
- Trazado lineal
- Trazado radial
- Punto a punto
- Multipunturas
A lo largo del tratamiento se produce una mejoría progresiva, que requiere varias sesiones y el resultado final obtenido es muy natural. Los efectos de la infiltración son inmediatos y con una duración en el tiempo de 12 a 18 meses dependiendo de las característica cutáneas de la paciente. A veces son necesarias una o dos “ sesiones de retoque” para mantener el resultado.


